Thursday, January 21, 2010

De la Imposibilidad de Comunicación

Michael Ende, en palabras de un personaje de un cuento, dijo que había dos criterios para saber si una obra es buena. Primero hay que descubrir que es lo que el autor quiso decir. Luego hay que saber si lo logró decir bien.

Por ejemplo, Oscar Wilde en "The Importance of Being Earnest" muestra a la sociedad inglesa de su tiempo, con todas sus reglas absurdas, sus caprichos, y su cinismo; una especie de "Cindy la Regia" de finales de la era Victoriana. Luego el presenta la obra y esta resulta un exito. Wilde cuenta la historia tan bien que nosotros entendemos que es lo que quiere decir, mientras que los criticados se divierten viendo lo absurdo de la trama.

El director Michael Winterbottom hizo una pelicula que se llamó "9 Songs" que cuenta la historia del sexo que tiene una pareja y de los conciertos de rock que comparte. Winterbottom dice que su intención era mostrar el sexo explicitamente de la misma forma en que se hace en las novelas. La trama no tiene mucho de profundidad; se conocen, y alternan sesiones de sexo, mostrado explicitamente, con conciertos de rock. La pelicula podria dividirse en dos; se obtendria una pelicula porno -bastante buena- y una colección de buenos conciertos. Winterbottom no logra que la pelicula tenga la trama interesante que tiene una novela, sino que el único valor de la pelicula es el sexo explicito y la música. Es decir, el no dice bien lo que queria decir.

Hace algunos años que tengo un problemas con las personas. A mi me gustan los razonamientos, y las ideas fundamentadas. Cuando alguien dice algo que no tiene fundamentos regularmente sólidos, no puedo creerle. Eso me convierte en una persona difícil de convencer.

Cuando alguien a quien no conozco dice algo que yo creo que no es cierto, no me importa; o tiene buenas razones para decirlo, o es idiota. Por otro lado, si esta persona es alguien a quien le tengo algo de respeto, no puedo simplemente pensar que es idiota. Tengo que saber cuales son las razones por las que están diciendo lo que dicen. Si alguna de las razones que me dan, no me parece valida, explico por que no me parece valida y aplico el mismo criterio recursivamente.

Esto entonces se convierte en una discusión. Y a mi me gusta mucho discutir, en parte por que puedo entender cosas que no entendía antes, y en parte por que puedo ver la forma en que piensa la gente. Sin embargo, cuando me meto en estas discusiones, las personas suelen pensar que me enojo o similares. Me lo dicen, y yo les respondo que no estoy enojado, que así discuto yo. En mi cabeza, no hay razón para enojarme, entonces no debo estar enojado.

Hoy encontré por que es que aparento estar enojado en estas discusiones. Y es que es bien simple, si me enojo. Decir que me frustro es mas preciso. Me frustro, por que en la mitad de estas discusiones me doy cuenta de que lo que estoy diciendo yo, la gente lo está entendiendo de una forma diferente. No puedo hacer que la otra persona entienda lo que quiero decir. Me siento como un bebé que no sabe hablar, pero que tiene que decirle a alguien que su pañal está mojado. Y no es la culpa del receptor del mensaje, la culpa es mía, por que yo soy el mal artista.

Este post es una especie de disculpa para toda persona con la que me haya portado agresivo en una discusión.

Friday, November 09, 2007

¿Seguro seguro?

Ned Flanders no aseguro su casa. Asegura que los seguros son una forma de apuestas y las apuestas enfurecen a dios. Lo curioso es que en los seguros uno apuesta por la furia de dios. Dios entonces, se enfureció con Ned Flanders y tiro su casa.

Si los seguros son una forma de apuesta, las aseguradoras - o la casa de apuestas – han dejado un amplio mercado por explotar.

Hace poco mas de 4 años que entre a la universidad, y en este giro de mi vida me encontré con mi primera, reluciente y costosa laptop. Con mi primera laptop vino la promesa “Si la pierdes, te consigues una usada barata”. Sobra decir que la idea de atizar los hornos de mi procesador no me atraía en lo mas mínimo. Entonces pensé por primera vez en lo cómodo que seria tener un seguro para computadoras. Es decir, conozco gente que tiene autos mas baratos que esa computadora, y esos se pueden asegurar. En cambio yo tengo que caminar por ahí convenciéndome de que los 5 kilos que mi hombro siente realmente están ahí, y no son un engaño de alguien que juega con mi sentido del tacto.

En la entrada de mi escuela se reciben cada vez que se pasa unos 2 o 3 folletos de cualquier cosa, desde tiendas de alquiler de electrodomésticos, hasta cocina india vegetariana. Hoy recibí un papel muy morado con letras cursivas promocionando una pastilla del día siguiente. Lo primero que pensé fue: ¡pues claro! alguien podría estar pasando por aquí, muy preocupado por que anoche el látex no aguanto tanto como el, y al recibir dicho folleto pensaría “esto es justo lo que necesito” y correría a la farmacia de su preferencia a comprar las mencionadas pastillas. Ya se, ya se, el propósito no es que lo compre en el momento, sino que, cuando haga falta, piense en esa marca; ¿pero a poco no esta simpática la imagen mental?

Luego pensé que anunciar anticonceptivos es un poco como un anuncio de seguros. No vas a follar solo por que viste un anuncio de anticonceptivos, así como no vas a comprar un coche solo para usar un seguro. Y ahí volví a tener esta idea. Si las aseguradoras se basan en explotar el miedo de la gente, ¿por que no hay un seguro contra embarazos no planeados? Supongo que las aseguradoras son una casa un poco cobarde, y les parece que algo que pasa tan frecuentemente no es una apuesta prudente. O tal vez solo son mas humanas de lo que la gente piensa, y creen que no todo se arregla con dinero.

Aun así, existe una gran gama de posibilidades a pesar de los detalles ásperos, por ejemplo: como pruebas que el embarazo fue no planeado, como pruebas que usaste algún método anticonceptivo y no funciono, como pruebas que no le diste las llaves a un vago para que se llevara tu coche, o que no dejaste tu laptop en el baño.

Que tal un seguro de muerte. Por ejemplo: yo no creo en dios, pero que tal si dios si existe y se enoja conmigo por un detalle tan pequeño como no creer en el (y la propagación de dicho error); entonces lo mas seguro es que cancele mi reservación y ordene al cadenero celestial que yo no solo he de esperar afuera diciendo “!Peter!, ¡Acá!, ¡tengo reservación!” sino que además he de ser mandado al antro ese nuevo de enfrente, que sonaría muy atractivo de no ser por la eternidad de tortura. En tal caso, yo quiero una indemnización; digo, algo para que al menos pueda comprar cerveza y que el calor parezca menos insoportable.

Monday, June 18, 2007

De chocolates y otros placeres culposos

Hoy fui de compras. Mis zapatos de correr ya me lastimaban y tenia ganas de comprar un disco de Chavela Vargas. Al final, justo antes de pagar el disco, junto con otro disco y un libro de fotos que se me pegaron en el proceso, decidí gastar los últimos 75 centavos para hacer la cuenta un número cerrado en un chocolate relleno que comprábamos mi hermana y yo cuando éramos chicos e íbamos a San Diego.

Tengo una amiga que todo el día come dulces, así que cuando vi el chocolate, pensé inmediatamente que la haría feliz por unos instantes, y entonces lo llevaba para ella. La semana pasada hice mi fiesta de cumpleaños en su casa, y como se me hizo tarde comprando las cosas, le lleve medio litro de helado.

El caso es que descubrí que me produce un enorme placer regalarle dulces, y creo que es por que he descubierto que me divierte mas comprar dulces que comerlos.

Tengo muy presente el recuerdo de una promoción de sabritas en mis años de primaria, que se volvió inusualmente popular. Consistía en juguetes coleccionables, y varios de mis amigos tenían colecciones enormes, mientras yo solo tenía 5 o 6 y la mayoría eran regalos de mi abuela, que los encontraba mientras caminaba. Tenia pocos, por que mi madre (sabiamente) pensaba que las sabritas, así como los chocolates, no podían traernos nada bueno además de caries, arterias deficientes a los 35 años, y ocasionalmente un tazo que no tuviéramos.

Comprar un dulce ahora, o un bote de helado representa una forma de rebelión. Es ejercer mi libertad de adulto de tener mi dinero y comprar con el lo que se me de la gana. Claro que todo tiene su precio, y las libertades traen responsabilidades y todas esas cosas que nos dicen en las películas con moraleja, y uno no puede comer pollo popeyes cuatro veces a la semana durante 6 meses y sorprenderse cuando se descubre 15 kilos encima que no solían estar ahí. Así, regalándole dulces a una amiga tengo el doble placer de verle la cara de felicidad mientras se lo come, y al mismo tiempo la posibilidad de darme pequeñas dosis de espíritu rebelde un poco mas frecuentemente de lo que es prudente comer azúcar en exceso. En cuanto a ella, probablemente le deba yo una disculpa a su páncreas, aunque cuando alguien desayuna medio litro de helado todos los días, que más da si le regalas un chocolate de vez en cuando.

nota: el chocolate termino aplastado mientras usaba el libro para apoyarme mientras escribia.

Thursday, April 26, 2007

Haiku

Grandes descargas,
en mis huesos resuena
una chispa azul.

Wednesday, April 25, 2007

Comiendo Frutas y Verduras.

Hay algo en ver a alguien pelar una naranja, que me parece sexy.

Debe ser por que me gusta la gente que come frutas. Es como un perfecto equilibrio. Las frutas son como dulces sanos y alguien comiendo una mandarina tiene un gusto infantil por los dulces, pero al mismo tiempo tiene la conciencia adulta de que hay que cuidar el propio cuerpo.

Friday, April 13, 2007

de blogs humanos y piropos guarros

Hace algunos meses, publique un post que contaba la historia de Julie Raynolds, y sus maravillosas lecciones de español. Hasta la fecha, Julie sigue resonando en mi cabeza con sus deliciosos gatos. Esta anécdota ha sido especialmente presente en mi vida últimamente, pues una amiga japonesa va a ir a México, y entonces de pronto me pide que le enseñe un par de cosas en español.

Esto entonces me pone a pensar. De todas las cosas que me han dicho en mal español, ¿cuantas recuerdo? Y creo que la verdad es que solo recuerdo a Julie. Pero entonces, quien sea que le enseño a decir eso, ¿habrá sabido que causaría tal impacto?

Visto desde ese punto, de pronto me parece que el misterioso hispano-hablante tenía una morbosa necesidad de comunicación, muy parecida a la de un blogger. Es como si hubiera usado a Julie como su blog humano. Entonces pienso, todo el mundo no hispano hablante es un posible blog humano. ¿Que quisiera postear yo entonces en el mío?

Por lo pronto no he tenido ideas excelentes, pero al menos pensé que empezaría por algunas cosas útiles, como pedir tres de pastor en maíz — en este caso, dado que Mariko va a monterrey seria algo más como “primo, tres de trompo en maíz”

Por otro lado esta Dimitris Koukoulopoulos, que es el griego con el nombre mas padre que conozco. Dimitris ayer, entre cervezas claras y oscuras aprendió a decir “que bonitas piernas, a que horas abren”, y aprendió que a la usual respuesta de “¡estúpido!” el tiene que contestar “si no tengo pelos en la lengua, es por que no quieres reina”.

La idea era ir progresando desde los más leves hasta los realmente guarros, pero la conversación se perdió entre esto y aquello.